¿Qué cepillo de dientes utilizas?, ¿manual o eléctrico? Es probable que en alguna ocasión te hayas planteado la posibilidad de cambiar a un cepillo u otro. En el mercado actual existe una gran variedad de cepillos eléctricos. Pero, ¿son lo suficientemente eficaces como para pasarnos a ellos y dejar nuestro cepillo manual de toda la vida?

El cepillo de dientes eléctrico

Lo cierto es que el cepillo de dientes eléctrico es capaz de reducir más la placa bacteriana que produce la caries y la gingivitis. No solo por el hecho de su eficacia, sino porque resulta más cómodo su manejo. Con un cepillo manual nos cansamos más y el tiempo de cepillado se reduce, no llegando a veces al mínimo de los dos minutos recomendado.

Además, si usas ya con frecuencia este tipo de cepillo habrás podido comprobar que el riesgo de abrasión del diente es menor, ya que incorpora un mecanismo de control de la presión para no dañar tanto la superficie de los dientes. La excesiva presión que a veces se ejerce con un cepillo de dientes manual puede llegar a limar el esmalte dental.

Si finalmente te decantas por un cepillo de dientes eléctrico, es preferible que este disponga de un mecanismo oscilante-rotatorio. Gracias a esta técnica, el cepillo se sitúa sobre el diente adaptándose a sus diferentes ángulos para poder alcanzar todas aquellas zonas de difícil acceso en las que se incrusta la placa bacteriana.

El cepillo de dientes manual

No obstante, estos elementos no quieren decir que los cepillos eléctricos sean los mejores. No en vano, hay diferentes circunstancias en las que resultará mejor usar un cepillo de dientes manual. Son casos tales como:

  • Después de una cirugía en la boca, lo más recomendable es usar un cepillo de dientes manual de cerdas ultra suaves.
  • Si se usa ortodoncia, tal vez sea mejor usar el cepillo de dientes manual para controlar mejor la velocidad e ir con más cuidado.
  • Si bien los niños pueden usar cepillos eléctricos, lo más recomendable es que empiecen por el manual.

En el caso de que prefieras el cepillo de dientes manual para tu uso general, procura que el cabezal tenga un tamaño adecuado, con las cerdas largas, entrecruzadas y con puntas redondeadas. Además, debe venir con raspador lingual en la parte posterior del cabezal para limpiar bien la lengua y un mango que no sea circular, ya que así se hace un poco más difícil el cepillado.

En definitiva, se puede comprobar que tanto el cepillo de dientes eléctrico como el manual tienen sus ventajas. Decantarse por uno u otro dependerá en buena medida de los hábitos de cada uno y, sobre todo, de las recomendaciones de nuestro dentista. Este profesional, sin duda, nos dará la mejor respuesta sobre cuál es el cepillo de dientes que más nos conviene.

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