El alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que afecta y merma de forma progresiva las capacidades mentales, físicas y funcionales de la persona. Un trastorno que incide especialmente en aspectos cognitivos y de conducta de la persona y que, por regla general, requiere de tratamientos en centros especializados.

Los primeros síntomas de alzheimer han de ser tratados tanto de forma paliativa como preventiva para fortalecer el mantenimiento físico y psíquico del enfermo. En este sentido, resultará fundamental la estimulación constante para potenciar la calidad de vida del paciente.

 

Fases del tratamiento con el enfermo de Alzheimer

No obstante, cualquier tratamiento de un enfermo de alzheimer deberá tener en cuenta previamente la fase en la que se encuentra la enfermedad. Estas fases se dividen en:

  • Inicial
  • Moderada
  • Grave

 

Fase inicial

Durante la fase inicial, el tratamiento del alzheimer se centrará en aportar al enfermo herramientas que le permitan hacer frente a los primeros síntomas detectados. La estimulación cognitiva tendrá, en este caso, un protagonismo especial para trabajar aspectos como la atención, la concentración y la memoria. El trabajo psicológico buscará que el paciente acepte y se adapte en la medida de lo posible a la enfermedad.

Asimismo, será muy importante trabajar con el enfermo su grado de autonomía llevando a cabo distintas actividades diarias sin ayuda ni apoyo. El trabajo psicológico también deberá venir acompañado de ejercicio físico de carácter grupal.

 

Fase moderada

Durante la fase moderada, el tratamiento del alzheimer se centrará en sostener las funciones de reconocimiento, memoria a corto plazo, orientación, autonomía y coordinación motora que han podido verse afectadas. Cada una de las capacidades anteriores deberán ser tratadas de manera individual entre el profesional y el paciente.

 

Fase grave

Ya en la fase grave, el paciente puede presentar pérdida de movilidad y masa muscular, trastornos severos en el lenguaje y la comprensión, dependencia total a la hora de hacer actividades diarias y nulo comportamiento social. En estos casos, el tratamiento se centrará en la estimulación multisensorial, la movilización física y la asistencia total del paciente.

 

Un equipo de profesionales multidisciplinar

Por otro lado, hay que señalar especialmente que el primer acercamiento al estado del enfermo de alzheimer deberá desarrollarse a partir de diferentes disciplinas: perspectiva médica, psicológica, física y funcional.

Es, precisamente, por esta última razón por la que los centros especializados deben incluir en su plantilla a distintos profesionales para el tratamiento del alzheimer. Un equipo que estaría formado por terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, psicólogos, trabajadores sociales y médicos entre otros para que dicho tratamiento sea el más completo y adecuado posible.

Unos profesionales que, para que el tratamiento sea lo más exitoso posible, deben ya trabajar con el individuo antes incluso de la aparición de los primeros síntomas de Alzheimer.

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