La reproducción asistida, mediante distintas técnicas y procedimientos, tiene como objetivo que las personas con problemas de fertilidad mejoren sus posibilidades de tener hijos.

Una de las técnicas más conocidas y utilizadas en la reproducción asistida, es la fecundación in vitro.

Qué es la fecundación in vitro (FIV)

La fecundación in vitro es el método tecnológico más efectivo de la reproducción asistida. Consiste en recolectar óvulos maduros de la paciente y fecundarlos con muestras de espermatozoides en un laboratorio especializado o centro de reproducción asistida. Después, los óvulos fecundados (embriones) son implantados en el útero.

Este proceso toma alrededor de 14 días, y puede realizarse utilizando muestras de la propia pareja; óvulos de la mujer y espermatozoides del hombre, o también utilizando óvulos y espermatozoides de donantes anónimos.

Cuándo es conveniente usar la fertilización in vitro

Las probabilidades de tener un bebé sano utilizando esta técnica, dependen de varios factores, como la edad y la causa de la infertilidad. No obstante, la fertilización in vitro es costosa, invasiva y puede llevar mucho tiempo, y además conlleva algunos riesgos. De esto se detallará más adelante.

Cuando se trata de infertilidad, la FIV puede ser una opción si a ti o a tu pareja se les ha diagnosticado lo siguiente:

  • Endometriosis.
  • Bajas cantidades de esperma.
  • Problemas con el útero o las trompas de Falopio.
  • Problemas con la ovulación.
  • Problemas de anticuerpos que dañan el esperma.
  • Problemas de movilidad de los espermatozoides.
  • Un problema de fertilidad inexplicable.

Riesgos de la fecundación in vitro

Por supuesto, la fecundación in vitro también entraña algunos riesgos. Entre los más importantes tenemos:

  • Síndrome de hiperestimulación ovárica. La estimulación hormonal a la que se ven sometidas las mujeres en estos procesos puede conllevar que los ovarios trabajen más de la cuenta. Es posible que se acumule líquidos en los tejidos y en ocasiones, la sangre podría espesarse y formar coágulos.
  • Nacimientos múltiples. Si se implanta más de un embrión en el útero, se puede provocar un embarazo múltiple, con uno o más fetos.
  • Aborto espontáneo. La tasa de abortos espontáneos ronda el 18% (se dan sobre todo al principio del embarazo), y hay un mayor riesgo según avanza la edad de la madre.
  • Embarazo ectópico. Es el embarazo extrauterino, es decir, se produce la implantación del óvulo fecundado fuera del útero (normalmente en las trompas de Falopio).