Cuando una afronta algo por primera vez, siempre lo hace con renovadas energías e ilusiones, pero a su vez también con un poco de miedo e inseguridad. Si acabas de quedarte embarazada, y precisamente vas a ser madre primeriza, lo más probable es que te encuentres así: con muchas, muchas ilusiones, pero también con los miedos y las incertidumbres de la primera vez.

Para afrontar el embarazo como madre primeriza, lo primero que debes hacer es asumir con tranquilidad que te esperan una serie de cambios y novedades, tanto en tu cuerpo como en tu nivel emocional. Quizás al principio todo te parezca un poco complicado, incluso hasta lo de llevar la cuenta de tu embarazo por semanas.

¡Tranquila, te irás acostumbrando poco a poco!

Estos cambios físicos también repercutirán, por ejemplo, en tus hábitos de sueño, sufrirás algo más de cansancio e, incluso, en algo tan sencillo como en tu forma de vestir. Es tiempo de buscar prendas que estén elaboradas con tejidos frescos y cómodos, o comprar ropa una o dos tallas más grandes de lo que te queda en el principio del embarazo. Sobre todo porque tu barriga pronto crecerá más y más.

Hay algunos aspectos a la hora de afrontar el embarazo que debes tener muy en cuenta. Te los podemos resumir en los siguientes:

No te preocupes si durante las primeras semanas tienes un ligero sangrado, ya que es producto del acoplamiento del embrión (caso diferente es si el sangrado es abundante).

Procura prestar un poco más de atención a la higiene de los alimentos, evitando en lo posible comer alimentos crudos o poco cocinados. La alimentación durante el embarazo debe ser rica en minerales y vitaminas y baja en grasa y azúcares.

Todas las madres primerizas esperan con ansia ese momento en el que van a poder sentir en su vientre por primera vez al bebé. Lo harás casi con toda seguridad entre la semana 18 y 20.

Siempre que no estés ante un embarazo de riesgo, puedes practicar algo de deporte (ejercicio físico moderado), viajar (excepto en el último mes) e incluso practicar sexo. ¿Las prohibiciones? Fundamentalmente, tienen que ver con el tabaco y el alcohol, y en menor medida con el café.

Y, por último, ojo a las contracciones. Ya te lo explicará  más detalladamente tu médico, cuando se vaya acercando el momento, pero estas son sin duda el mejor indicativo de que ya no te queda casi nada para poder abrazar a tu bebé.