Me ha dado ahora por el running. Bueno, en realidad me ha dado por correr, pero es que ahora parece que todo el mundo le dice eso de running para quedar como más chic, ¿no? Creo que necesito algo de deporte, despegarme un poco más del despacho y el ordenador, y para ello nada mejor que empezar con lo más sencillo y más barato que es correr. Eso es, el running.

Como hace ya algún tiempo que el deporte y yo nos separamos de mutuo acuerdo, he tenido que hacer un poco de acopio de información. Y me ha parecido curioso, entre muchas otras cosas, comprobar que hay situaciones en las que es bueno usar zapatillas deportivas, como por ejemplo en el caso que me va a ocupar en breve con esto del running, y otras en las que hay ciertas dudas, sobre todo en el caso de la moda masculina.

Si lo que nos interesa ahora es la moda (ya hablaremos otro día del running), ¿cuándo podemos usar entonces zapatillas deportivas para ir bien conjuntados?

Pues, por ejemplo, son compatibles en el caso de que llevemos una americana, para que el aspecto sea entre informal, cómodo y chic. Parece que está muy de moda eso de llevar zapatillas deportivas blancas con los tradicionales pantalones de pitillo, camisas de leñador o cazadoras bomber. Aunque lo que viste, en realidad, es un traje azul con esas zapatillas blancas.

Dicen que el secreto está en elegir unas zapatillas con un toque más urbano y no tan deportivo. Por ejemplo, zapatillas deportivas con colores neutros (blancas, negras, grises, azul marino o marrones) y que sean simples, para que así las puedas combinar con un buen número de trajes.

Las zapatillas deportivas casan precisamente con esos looks informales y cómodos. Se pueden llevar con pantalones estampados sencillos, con camisas abotonadas, jeans o incluso pantalones de vestir (hay zapatillas que realmente tienen un look más de vestir).

¿Y cuándo no usar las zapatillas deportivas?

Al hacerme esta pregunta me viene a la mente la frase de un buen amigo que siempre suele decir: “las zapatillas deportivas son el anti glamour”. Por ejemplo, si hay que ir al trabajo en una oficina y vas a tener una reunión importante, pues como que no queda muy bien eso de usar zapatillas deportivas, ¿no?

Estas zapatillas deportivas son más bien para los fines de semana o para salir después del trabajo. La idea es que cuanto menos llamen la atención, mucho mejor, aunque en los últimos años la tendencia es que el hombre use zapatillas deportivas para casi todo lo que tenga que ver con salir a la calle.

En definitiva, las zapatillas deportivas ya no sólo son un producto exclusivo de los que nos proponemos a hacer algo de deporte. Ahora, cada vez más, forman parte del armario masculino y se combinan con cualquier prensa sin miedo a causar ningún horror visual.